Diciembre será un mes muy especial astrológicamente hablando. Comenzó con todos los planetas directos, exceptuando Urano (que generalmente retrograda). La triple conjunción Júpiter, Saturno y Plutón se deshace este mes. Tenemos una poderosa Luna Nueva en Sagitario. Y el 14 de diciembre tenemos un eclipse. Es un mes marcado por un cambio de energía muy fuerte.

La tentación de volver a nuestros viejos prejuicios, con Mercurio en conjunción con el Nodo Sur, estará muy presente. Pero no hay tiempo para vivir en el pasado; un eclipse solar total alcanza su cenit el 14 de diciembre entre las 11:45 y las 14:45, cuando el Sol y la Luna se alinean en el idealista y espiritual signo de Sagitario.  

Esta Luna Nueva es notable porque es un eclipse total de Sol en Sagitario, esto se da cuando están en conjunción el Sol, la Luna, y uno de los nodos, en este caso el Nodo Sur (Ketu en Astrología Védica). Durará poco más de tres horas, desde el principio hasta el final, y todo el proceso solo será visible en ciertas partes del mundo (principalmente Chile y algunas partes de Argentina, sobre todo en la Patagonia).

Con los efectos de este eclipse extendiéndose durante los próximos seis meses, parece que haremos grandes avances en nuestros esfuerzos por dejar atrás las viejas perspectivas y juicios que han limitado nuestra conciencia de dimensiones superiores. Independientemente de su visibilidad, es el simbolismo del eclipse total de Sol lo que es más significativo para nosotros en este caso.

Si bien es cierto para muchos astrólogos que un eclipse total puede describir cambios globales significativos y cambios físicos tangibles que pueden afectar negativamente a naciones enteras y a muchos de sus ciudadanos, vale la pena recordar que el desastre de una persona puede ser la oportunidad de otra. Todo es relativo, desde el punto de vista en que se mire. En otras palabras, puede haber esperanza, en cualquier situación simbolizada por el eclipse, de nueva energía o redención de algún tipo. Después de todo, la base de este escenario cósmico es una Luna Nueva, bajo alineaciones normales del Sol, la Tierra y la Luna.

La exactitud en la alineación, que crea la experiencia de “la luz que se apaga” con el eclipse solar, con los tres cuerpos configurados como si estuvieran en línea recta, se denomina técnicamente «sicigia», una palabra astronómica que se desarrolló en el siglo XVII para describir una conjunción, donde dos o más cuerpos están acoplados o unidos. Palabra que también se usa en anatomía en el contexto de describir doce pares de nervios craneales. “Las sicigias son los nervios que transportan los sentidos desde el cerebro a todo el cuerpo”.

Tal simbolismo no debe pasar desapercibido para los astrólogos que podrían ver la inteligencia del Sol como la fuerza de la luz, que lleva información hacia y desde el cuerpo, que, a su vez, podríamos ver representado por la Luna, con sus sentimientos e impulsos emocionales que recorren el sistema nervioso y las arterias.

Lo mismo ocurre con nuestro eclipse, que involucra al Sol, la Luna y la Tierra, uniendo fuerzas que nos afectan, en parte física pero también psicológicamente. Por lo tanto, las áreas cruciales de la vida tendrán ahora una mayor sensibilidad y quizás mayores desafíos que administrar: negocios, trabajo y finanzas, relaciones, hogar, vida familiar y salud. 

Si vamos a manejar este período intenso, es posible que necesitemos aferrarnos a nuestra propia luz: nuestro sentido de compromiso, esperanza, creatividad y continuidad, incluso en el contexto de experimentar dolor, pérdida, cambio u otras pruebas y desafíos.

Nuestra mayor tarea será reconocer dónde podemos continuar encontrando o creando unidad, quizás a una escala mayor que nunca.

Sagitario es aquí la clave, enfatizando la unión de naciones, culturas y sueños para que haya una mayor alineación y lucha por la trascendencia. Puede ser un mayor conocimiento, más amor, más expansión en el espacio o un simple reconocimiento de que es importante estar expuesto a algo nuevo. Podría ser a través de viajes, conversaciones, estudios y cosas por el estilo.

Con Júpiter como dispositor tanto del Sol como de la Luna, sitiado entre Plutón y Saturno, todos en Capricornio, es posible que tengamos que luchar contra el pensamiento limitado. Con Saturno en los 29° críticos, hay una sensación de «hacer o morir».

Mercurio y el Nodo Sur también están en conjunción con las Luminarias, lo que se suma a la flexibilidad de la cualidad mutable de Sagitario, pero nos recuerda que debemos aprender de lo sucedido, y no ignorar, las lecciones del pasado.

Puede que la luz del Sol se bloquee durante este eclipse total, pero no es necesario que nuestros recuerdos y nuestra voluntad de negociar y encontrar soluciones progresistas lo estén.

Un trígono de este grupo de planetas en Sagitario a Marte en Aries es un recordatorio más para usar la energía individual de manera inteligente, enviando flechas positivas de comunicación en lugar de amenazas.

¿Qué hacer para canalizar positivamente estas energías?

  • La primer mitad del mes, ha sido un tiempo de soltar cargas. Nuestra mente se ha expandido, se han corrido velos y se tiñe de aventuras. Nuestra curiosidad mira nuevos horizontes.
  • También ha sido un tiempo de seguir nuestras corazonadas, y sentir la inspiración que está en el aire.
  • Momento de transformaciones positivas en las relaciones sobre todo de pareja. Soltar relaciones de poder, estableciendo vínculos de forma novedosa, abrazando el cambio y vislumbrando decisiones con miras a largo plazo.
  • En la Luna Nueva y Eclipse, se recomienda sobre todo, no exponerse directamente a la energía del mismo, es una energía «eclipsada», por lo cual es un buen momento de recogimiento interior y no de exposición exterior. La Luna nueva es un tiempo ideal para renovar, dejar ir, soltar… y por ser en Sagitario, podemos hacer un ritual de siembra de ideas o proyectos. El Nodo Sur, Ketu, es desapego, Moksha (liberación), por lo cual es tiempo de soltar, liberar, desapegarnos a la materia y reconocer nuestra esencia espiritual para afrontar lo futuros cambios. Comer liviano y no «engancharnos» en problemas ajenos es importante.
  • Desde el 13 de diciembre se comenzará a vislumbrar el evento astrológico del mes, además del eclipse, con la conjunción de Júpiter y Saturno el día 21 de diciembre a los 0º de Acuario, despidiendo así los retos capricornianos que han definido este año (límite, estructura, autoritarismo), para movilizar un cambio de energía tremendo que va a modificar el clima astral. Se dice que esta conjunción, fue la conocida como Estrella de Belén, que anunció el final de la Era de Piscis, para iniciar la Era de Acuario, y que ahora nos anuncia nuevamente una renovada energía acuariana. Esta conjunción se da además coincidentemente con el Solsticio de Verano. El 21 de diciembre estaremos celebrando este evento y la llegada del Ángel de la Navidad con un Ritual presencial y online.
  • Será tiempo de perspectivas a futuro, innovación, tecnología, y valores solidarios de libertad e igualdad.

Les deseo lo mejor para estos tiempos, que los astros los acompañen, y que puedan reconocer, sentir, y vibrar en consonancia con sus energías.

Siddhirastu, «Que haya éxito, perfección, logro en tu vida»
Siddhirbhavatu me, «Que yo también tenga éxito».

 

 

 

 

 

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