¡Me hace muy feliz escribir en el Blog, porque voy compartiendo los temas que van tocando mi corazón, que me ayudan a limpiar a sanar a trascender, y siento que cuando los comparto, esto se multiplica, espero que así esté siendo!

En un viaje chamánico, gracias a mi guía en este camino Silvina Bonarrigo, y a mis compañeras de viaje Sofiña y Malvi, pedí una forma de proteger de energías negativas nuestro Espacio Holístico y local Mandala, que en los últimos tiempos ha pasado por una serie de robos y daños materiales y sin dudas, energéticos.

Esta nota, es un resumen de consejos recibidos con esta finalidad de limpiar, proteger y atraer prosperidad, y como mencioné al principio, siento compartirlo con todos ustedes, ya que es un trabajo hermoso.

El viaje, fue a un mundo de chocolate, donde el mensaje fue pedir al cacao, trabajar con el cacao, honrar esta planta.

CACAO SAGRADO:

En chamanismo, el Cacao es una excelente planta maestra, muy sanadora del cuerpo y del alma. El cacao, combinado con la respiración consciente, produce una poderosa sinergia que sana el cuerpo, restaurando la energía y limpiando la mente. Es una experiencia especial para experimentar el amor, el perdón, la sanación del cuerpo y del alma y estados profundos de sanación y reconexión.

El cacao tiene una antigua historia en Mesoamérica, que data de más de 4000 años. La palabra cacao procede del vocablo náhuatl cacahoatl o cacahuatl, que significa “jugo amargo”. Chocolate viene de la palabra maya chocol que significa “caliente” y reemplazaron la palabra maya “Jáa” por la azteca “atl”, que significa “agua”.

Según la leyenda, el cacao era el árbol más bello del paraíso de los aztecas, quienes le atribuían múltiples virtudes: proporcionar la sabiduría universal, curar las enfermedades, calmar el hambre y la sed. Los mayas empezaron a cultivarlo hace más de 2500 años.

Los Mayas y los Aztecas consideraban el árbol del cacao como un árbol divino. Quetzalcóatl -la Serpiente Emplumada-, el Dios fundador de la cultura Azteca, Kukulkán para los mayas, regaló el cacao, que era su alimento favorito y bebida de los dioses, a los hombres para aliviar su cansancio y deleitar el reposo.

Era la bebida de los nobles y sacerdotes, la bebida de los Dioses, que se usaba en rituales sagrados. Estaba relacionada con el vigor físico, sexual y la vitalidad. Los Mayas creían que el cacao les alimentaría después de la muerte. Los Aztecas, lo usaban para eliminar el cansancio y estimular las capacidades psíquicas y mentales y para sanar a los guerreros después de los combates; era una fuente de sabiduría espiritual, energía corporal y potencia sexual; lo denominaban también oro líquido, pues los granos se usaban como moneda.

El árbol que daba fuerza era considerado divino y quien lo cultivaba tenía el oficio de jardinero del Paraíso. La diosa del cacao es Ixcacao, pareja de Ek Chuah.

CACAO CEREMONIAL

Es la variedad original por los Mayas, cultivada artesanalmente, fermentada al Sol y tostada, totalmente natural. Recientemente se ha recuperado su aplicación como bebida sagrada y planta maestra, pues abre el corazón y ayuda a limpiar emociones bloqueadas. Tiene efectos reconstituyentes y revitalizantes.

El cacao es una planta sagrada, una planta maestra. Se realizan con el cacao, ceremonias en las que, se producen profundas comprensiones y sanación que hacen de estas sesiones experiencias muy transformadoras.

LIMPIEZA ENERGÉTICA Y PROSPERIDAD CON CACAO

Luego de contarte un poco de la historia de esta planta sagrada, te comparto estas fórmulas para limpiar y proteger tus espacios y atraer la prosperidad.

Es importante que consigas preferentemente granos o al menos cascarillas de cacao de la mejor calidad posible.

  • En una copalera o sahumador, colocar: granos o cascarillas de cacao, chaucha de vainilla, estoraque, canela en rama o en polvo, y azúcar integral (mascabo, panela). Colocar estos ingredientes en partes iguales, con un poco más de cacao que del resto, sobre un carbón de autoencendido y dejar que el humo penetre en toda la habitación. Se puede sahumar la casa de atrás hacia adelante, o sólo ir dejando el sahumador en cada ambiente, y luego retirarlo y cambiar de ambiente.

Hacerlo con las puertas y ventanas cerradas, y terminado el trabajo abrir y ventilar, dejando que penetre la luz solar a toda la casa. También puede realizarse en consultorios, negocios, oficinas, o dónde necesites.

  • Además del sahumado, colocar, en todos los rincones, como si trazaras un círculo, o si es posible según la propiedad trazar el círculo con cacao, abarcando todos los límites del lugar. Lo dejarás por unos días y luego al limpiar se lo barre y se lo devuelve a la tierra, agradeciendo. Si es un espacio que no será ocupado luego, puede también trazarse un espiral con el cacao, de afuera hacia adentro.

Todo el trabajo se realizará pidiendo que esta planta maestra proteja, purifique, renueve, llene de energía positiva y prosperidad el lugar.

  • Con extracto o infusión de cacao, lavar el piso por una semana, siempre de atrás hacia adelante, y volcando fuera de la casa el agua sobrante.

 

  • Podrás acompañar este trabajo, colocando 5 velas de soja realizadas con extracto, esencia o granos de cacao, en los 4 puntos cardinales de la casa, y una al centro. Dos serán de color azul, pidiendo protección al Arcángel Miguel, dos de color violeta, pidiendo transmutación al Arcángel Zadquiel, y una blanca en el centro, pidiendo la asistencia de todos los seres superiores para que se limpie y renueve la energía del lugar.

Para vos, por supuesto, una taza de chocolate caliente para el alma, como se titula el libro… respirando conscientemente, soltando, fluyendo, dejando que tu cuerpo y tu alma se limpien, renueven, y llenen de energía positiva, que se abra tu corazón, se liberen las emociones negativas y todo lo bueno llegue a tu vida.

Espero que este hermoso trabajo, llene tu casa y tu vida de armonía, y retire toda energía negativa. ASÍ SEA, ASÍ ES…