Como todos los meses, comparto mi pasión por la astrología, no como arte adivinatoria, sino como ciencia para el autoconocimiento. Desde el 22 de diciembre hasta el 20 de enero, transitamos este signo de la cabra.

Capricornio es un signo de Tierra, cardinal y pasivo. Su planeta regente es Saturno, asociado al tiempo y a la ley. Es además el Dios de la Siembra, el Gran Sembrador, y esta regencia nos dice mucho a cerca de las características de los nacidos bajo el signo de Capricornio, ya que esta siembra se refiere a sembrar en cosas concretas y a ir siempre para adelante. Por ello, los capricornianos suelen ser grandes y buenos dirigentes en proyectos y cosas concretas.

Son materialistas y ambiciosos en el buen sentido. Tienen ideas y buscan la forma de concretarlas, ponen en marcha, buscando los medios para hacer germinar la semilla sembrada.

Los nacidos bajo el signo de capricornio suelen ser determinantes, concienzudos, metódicos, calculadores, estructurados, constructores… no piensan demasiado. Necesitan lograr lo que quieren. Ven siempre la utilidad, y les cuesta estar en espacios e incluso relaciones, donde no se sienten útiles. Tienen objetivos claros y sacrifican el placer por cumplir con el deber, sin importar el tiempo que les lleve. Suelen ser reservados, perseverantes y laboriosos.

Los órganos del cuerpo asociados al signo de Capricornio, son las rodillas, que son necesarias para elevarnos y se asocian al servicio y la modestia también. Nos permiten la flexibilidad, como toda articulación. También los huesos, esqueleto, articulaciones y músculos se asocian a este signo.

Si tenemos en cuenta el 25 de diciembre como la fecha de nacimiento de Jesús, este gran Maestro era de Capricornio, en su tipo más evolucionado, obviamente: humilde y con capacidad de dirigir.

Los capricornianos no evolucionados, suelen ser mezquinos, demasiado centrados en las finanzas, codiciosos, meticulosos, obsesivos y no les importan demasiado los sentimientos de los demás.

Los nacidos en este signo suelen ser buenos arquitectos y constructores y las estructuras en general le brindan seguridad.

En Roma, en las fiestas saturninas, los señores liberaban a los esclavos y les servían, asociando a Saturno y el servicio… Los capricornianos evolucionados, construyen al servicio de la humanidad.

La Aromaterapia, brinda equilibrio a los capricornianos con dos aceites esenciales regidos por Saturno: el Eucalipto y el Vetiver. El vetiver es un aceite esencial extraído de las raíces de un matorral. Es una aroma que conecta con el interior, con lo profundo, regalando tranquilidad y reposo, siendo por lo tanto ideal para la introspección y relax, necesarios para los capricornianos. La frescura del Eucalipto y del Pino, les resulta reconfortante también.

En este signo se fusionan el misterio de la noche y la gloria del día. Representa la travesía del puente de las tinieblas antes de llegar a la radiación de la luz blanca. La meta es vencer la animalidad. Por ello, desde la Gemoterapia se recomiendan las piedras negras: turmalina, ónix y las blancas: cuarzo y piedra de la luna para armonizar a las personas de este signo.

Para concluir el artículo, que espero les resulte de interés, los invito a meditar en la imagen, uso para todos los signos, estas pinturas de Johannes Franciscus van den Berg Gijsbertus, más conocido como Johfra Bosschart, un artista holandés moderno que con sus pinturas de los signos del zodíaco, los representa a la perfección. La piedra es la piedra de la luna, y la hierba el Vetiver.

El mes que viene, publicaré sobre el signo de Acuario. Hasta la próxima!