Una de las pioneras en este tema ha sido Louis L. Hay,  actualmente, en diferentes filosofías y tendencias sobre el pensamiento y crecimiento personal y espiritual se reconoce la conexión de los síntomas físicos que llamamos enfermedad, y el desequilibrio entre cuerpo, mente, espíritu, relaciones, emociones, y la importancia de lo sucedido en la vida de nuestros ancestros. Algunas de estas corrientes y escuelas son: la metafísica, la programación neurolingüística, terapia gestalt, constelaciones familiares, biodescodificación, etc.

Estos principios se enriquecen con las investigaciones de las Neurociencias y la Descodificación Biológica. Libros como Usted puede Sanar su Vida, La Enfermedad como Camino, El Lenguaje del Cuerpo, Mi Cuerpo; mi Maestro, entre muchos otros, son una guía para comprender el lenguaje en que nuestro cuerpo nos habla, que es mediante los síntomas.

Algo de todo esto veremos en esta nota, y te invito a profundizarlo en el Taller Online Gratuito que daremos en nuestro canal de Youtube si es que el tema te apasiona tanto como a mí.

Desde esta mirada, proponemos encontrar y descubrir las causas subyacentes que nos llevan a enfermarnos o a sentir distintos tipos de desequilibrios o sufrimientos. La posibilidad de descubrir nos invita a la concentración y atención. Así que el primer paso para entender nuestros síntomas y malestares es el encuentro personal, el encuentro con Vos Mismo.

Se explica que, aún cuando en algunos casos las enfermedades se deben a un gen, la mayoría de las personas sufren y padecen males porque, acumulan resentimientos, odio, cólera, furia, viven aferrados al pasado y a las ideas del pasado, cargan tristezas, viven para complacer a los demás o según los patrones establecidos como correctos, no se aceptan a sí mismos y carecen de amor propio de manera incondicional, cargan sentimientos de culpa, frustraciones, resentimientos y demás emociones que surgen a través de los pensamientos que no controlan y que llega un momento en el que el cuerpo dice, pues esto tiene que salir por algún lado y es a través de síntomas o enfermedades, que son el cuerpo hablando.

La meditación y la reflexión, son sin dudas, las claves para aprender a escuchar al cuerpo y comprender su lenguaje, que desde luego es simbólico. Pero más allá de este autoconocimiento necesario, es importante comprender que es nuestro propio Ser el que nos habla, y cuando no lo escuchamos, se vale del cuerpo para expresarse.

Quienes desarrollan estas investigaciones, dicen que la enfermedad es un mensajero, pero que el mensaje primero viene como corazonada, intuición, un susurro. Cuando no lo escuchamos, aparece una pequeña molestia, cuando no la comprendemos, aparece entonces un pequeño síntoma, puede ser un dolor de cabeza. Cuando no escuchamos el mensaje (que en este ejemplo puede ser por ejemplo: no te preocupes tanto, no te hagas la cabeza, aprendé a soltar los pensamientos recurrentes, no te tortures…) el Ser se vale del cuerpo para enviar un mensaje, ya no como susurro sino con voz alta hasta gritar, siempre buscando ser escuchado. Así surgen las migrañas crónicas y puede llegar hasta un tumor cerebral.

Es por ello que la conexión con Uno Mismo es tan importante, porque permite escuchar el mensaje en los primeros niveles de manifestación, permitiendo conservar la salud.

Nuestro cuerpo, es un vehículo de nuestro espíritu,  es sabio y  es un canal de expresión, por eso hay que aprender a escuchar qué es lo que nos quiere decir, para, desde ahí, ir a la situación que nos genera malestar sanarla y vivir sin hacernos tanto daño. Muchas veces el cuerpo grita lo que la boca calla, y entonces la cosa estalla en situaciones nada agradables. Afortunadamente, cantidad de tendencias y hasta estudios médicos han confirmado que podemos prevenir o bien, sanar, si identificamos la situación que ocurrió en el pasado o los sentimientos que cargamos y que no nos permiten avanzar, que muchas veces, ni siquiera son propios.

Una máxima dice: “Presta atención a tu cuerpo, a veces enferma para que sanes tu alma”.

Veamos algunos síntomas, cuyo nombre o características, nos orienta en las emociones y estados que lo provocan: Bronquitis: broncas, Otitis: no querer oír, Diabetes: significa casa dividida, cortada en dos, resistencia porque hay un peligro, relacionado a la dulzura y amabilidad, Piedras o cálculos: si bien depende en qué órganos están, la palabra ya lo dice todo, hablan de dureza y de necesidad de control.

Podemos compartir mucho más de esto, la idea es que puedan hacer sus preguntas y que las respondamos aquí y sobre todo en nuestro Taller Online Gratuito… (te dejo el enlace más abajo para que puedas inscribirte) así que hasta aquí llega esta nota, pero Continuará!

Quiero participar del Taller Online Gratuito: EL LENGUAJE OCULTO DE CUERPO