El invierno es la época del año para cierres y comienzos, balances y renovación de proyectos, así lo indica la Madre Naturaleza, que se retrae para volver a florecer, nutrir y llenarse de vida.

Los habitantes del hemisferio Sur, nos guiamos por las celebraciones y ciclos del hemisferio Norte del planeta, celebrando el Año Nuevo, en nuestro verano, acompañando la celebración con pinos nevados, y comiendo comidas de invierno… Desde Mandala, te proponemos, junto a muchos otros espacios que están en sincronía con nuestro tiempo, celebrar este día especial, nuestro Año Nuevo del Sur, en invierno, unidos en amor a la Pachamama.

Esta celebración, tal vez conocida por algunos como propia de los pueblos originarios, o como el día para tomar “caña con ruda” como señal de salud y para alejar las malas energías, es mucho más que eso.

Es un día para hacer una buena limpieza física de tu casa, ordenando, dejando atrás lo que ya fue, limpiando los lugares que nunca limpiamos, moviendo y sacando lo que no necesitamos.

En concordancia con esto, estamos finalizando nuestro ciclo en el local de calle 9 de Julio, aprovechando este fin de ciclo para dar las gracias a ese lugar que nos cobijó estos cuatro años, desde que estamos con Mandala en Paraná.

Es también un tiempo para la limpieza energética, para sahumar con ruda, salvia y romero, hierbas que quitan lo malo y traen lo bueno… encender los carboncitos, y dejar que el humo se lleve lo que ya fue… ¿Te interesa aprender más? Aprovecho para contarte que en nuestro curso de Limpieza y Protección Energética conocerás muchas técnicas para eso.

Volviendo a la celebración, nada mejor que comenzar este 1° de Agosto, un nuevo ciclo meditando, conectando con la energía de la abundancia y prosperidad. Parte de tu ritual puede ser meditar con una ofrenda de semillas y flores, pidiendo a la Madre Tierra que bendiga tu trabajo, tu hogar, y que sea un año de prosperidad física y espiritual.

Si querés hacerlo en grupo, te esperamos el miércoles 1° de Agosto a las 16:30 hs en nuestro nuevo espacio en Paraná: calle Pascual Palma 8. Traer semillas, flores, frutas, o lo que sientas para la meditación. Para nosotros, es una hermosa oportunidad de celebrar también nuestro nuevo comienzo en este nuevo lugar.

Y para terminar esta nota, me remito a esta frase de San Francisco de Asís: Gracias Madre Tierra, porque eres toda bendición. Nos sustentas, nos gobiernas y nos das en toda ocasión las hierbas y los frutos y las flores de color”.