Como mencioné en el posteo anterior, si el frío trajo sus consecuencias y con ellas el resfrío, aquí van consejitos para sentirte mejor.

Primero, no puedo dejar de lado mi visión de que casi todo síntoma físico, tiene su origen en nuestras emociones, y el resfrío no es una de las excepciones… Sobre todo los síntomas de bronquitis, si bien su nombre viene de bronquios, también viene de bronca. Enojos no expresados o no resueltos, suele tener relación con esta “enfermedad”. Suelen relacionarse también a un ambiente conflictivo en la familia, con peleas y gritos, y también silencios.

Los resfríos y catarros, aparecen muchas veces luego de que dimos demasiado, o que invertimos mucha energía en algo, sea el trabajo, la resolución de un problema, etc. Cuando suceden muchas cosas a la vez, y hay confusión o desorden mental. El resfrío, en estos casos, nos obliga a parar, a reponer energías, a descansar y ordenarnos.  Frases sanadores que podemos implementar son, según Louis Hay: “Doy permiso a mi mente para que se relaje y esté en paz. Hay claridad y armonía en mi interior y a mi alrededor… Todo está bien”. Son frases que nos invitan a cambiar la pauta mental, es bueno decirlas si estamos resfriados, y aún mejor si hemos detectado que estamos en esas situaciones familiares, mentales o emocionales, o ante los primeros síntomas.

Tanto si el resfrío está manifiesto en el cuerpo, como para prevenirlo, el aceite esencial ideal es el de Eucalipto… también podemos hacer vapores con agua y esta planta, entre muchos otros preparados.

Mi receta favorita es el EucaSpray: un spray para rociar la cama, habitaciones, ropa, cuerpo y todo lugar donde estemos. Prepararlo es muy sencillo: En un envase de 30 ml, colocar 20 ml de alcohol de cereal, añadir 3 gotas de aceite esencial de Eucalipto, 2 de Tea Tree, 1 de Benjuí y 1 de Limón. Agitar enérgicamente y completar el envase  con hidrolato de Eucalipto. Estas cantidades son para hacer un spray pequeño para llevar en la cartera, pero podés preparar un envase mayor, manteniendo las proporciones de cada ingrediente.

El eucalipto es el gran sanador invernal, el limón y tea tree ayudan a evitar contagios y el benjuí es balsámico y es de gran ayuda para el catarro y congestión.

Otra opción hermosa es hacerse un baño de pies, colocando estos aceites esenciales en una palangana o fuentón que permita que el agua llegue hasta cerca de las rodillas, dejar que los aceites y el calor penetren en los pies, estimulando las miles de terminaciones nerviosas que allí tenemos, contribuyendo a un rápido bienestar. ¡Ni hablar la magia de los pediluvios cuando los hacemos con bombas efervescentes!

Para preparar una rica infusión de hierbas aquí van los consejos. Tener en cuenta que una buena mezcla se prepara con una cantidad de 4 a 7 hierbas máximo, si agregamos más, se pierden los efectos específicos de cada una. Se utiliza por lo general una hierba dominante y otras agregadas para promover la acción curativa. La preparación de una infusión consiste en verter una taza de agua hirviendo sobre una o dos cucharaditas de la mezcla de hierbas elegidas, dejando reposar entre cinco a diez minutos. Excepto en el caso de preparados especiales o si se usan raíces, nunca hervimos las hierbas ni las cocinamos.

Las hierbas recomendadas son: equinácea purpúrea, neguilla, ginseng. Para dolores de garganta: jengibre. También el laurel y hoja de níspero son un remedio maravilloso. Y por supuesto, no pueden faltar en las infusiones el limón y la miel.

Espero estos consejos sean útiles, no dudes en escribirnos ante dudas o consultas, y por supuesto, en nuestros cursos aprenderás muchísimas recetas y preparados para esta, y todo tipo de dolencias.