Este término, fue acuñado por los antiguos griegos y significa: Terapia Blanca. Se basa en el uso de los aromas de las flores blancas para aportar relax, descanso, armonía, paz interior, y ayudar a conciliar el sueño.
Los griegos paseaban por jardines repletos de estas flores y se preparaban coronas de flores, para simplificarte la terapia, hoy en día contamos con los Aceites Esenciales (las esencias sintéticas que habitualmente conseguimos no tienen las propiedades). Un perfume, difusor, combinación de aceites para hornillos o el producto que prefieras con algunos de los siguientes aceites esenciales es ideal: Jazmín, Magnolia, Rosa Blanca, Nardo, Nerolí (Azahar), Tilo, Gardenia

Para realizar un agua de perfume, colocás en un envase adecuado de 120 ml: 100 ml de alcohol, agregás 10 ml del aceite esencial o de la mezcla elegida, batís para integrarlo, añadís 10 ml de agua destilada y dejás reposar la preparación durante 20 días. Esta fórmula es para un perfume concentrado. Para preparaciones más suaves, como por ejemplo un agua de colonia, la fórmula es: 10 ml de aceites en 280 ml de alcohol y 110 ml de agua destilada, y se deja reposar por 90 días.

¡Animate a prepararlo y disfrutarlo!