Los aceites esenciales sanan porque van más allá de sus propiedades terapéuticas; porque en cada una de sus gotas nos entregan su poder, su esencia divina, su energía para sanarnos mental y emocionalmente, porque llegan y tocan nuestra fibra más profunda, queramos o no, irrumpen en nuestros sentimientos y recuerdos más ocultos, sacando a la luz y trayendo desde ese lugar en que los guardamos, situaciones y sensaciones que tenemos que afrontar y asumir.  Con nuestra voluntad de cambio y superación y mediante el uso de los aceites esenciales (ya sea como perfumes, cremas, ambientadores, etc.) lograremos nuestra sanación interior, aceptarnos  como somos ahora, pero sabiendo que podemos ser más y lograr alcanzar ese estado de armonía y paz que buscamos. Sanan porque nos ayudan a abrir las puertas de nuestra propia sanidad.

Gracias Mirna Schuster por tan acertada definición!